PREÁMBULO 

Tenemos que explicar aquí, el porqué hemos optado por esta nuestra forma de "entender" la preparación al Sacramento del Matrimonio, y para ello tenemos que partir de la realidad de esta nuestra sociedad, donde la secularización en todos los ambientes es cada día más manifiesto; lo religioso, lo espiritual, se está perdiendo, y lógicamente la gente joven, que en su gran mayoría, no han recibido ninguna preparación en lo que se refiere al terreno religioso, "pasan" de lo espiritual, dándose cada vez con mayor frecuencia, que muchas de las parejas que solicitan el Sacramento del Matrimonio, no han tenido ningún contacto con la Comunidad Cristiana, prácticamente desde que hicieron la Primera Comunión, y no solamente eso, sino que lo poco que saben, lo saben mal, con una fuerte dosis de anti-Iglesia,  no aceptando por supuesto en primer lugar la figura del sacerdote, ni tampoco a la Comunidad cristiana.

Partiendo de aquí, este Equipo de Seglares presidido por sus sacerdotes, y dado que los novios lo que en realidad piden es un Sacramento, creemos que estamos "obligados" a darles el Mensaje de nuestra Fe, y explicarles lo que han pedido y a qué se comprometen.

Por eso, nuestras temas, son una proclamación del Mensaje de Salvación, pero siempre, visto desde la perspectiva de la vida en pareja , es decir, por ejemplo, si hablamos de Jesús de Nazaret, lógicamente, tenemos que terminar diciendo que " Todo Sacramento presupone la fe " , una fe en un Jesús Vivo y Resucitado entre nosotros. Si no hay fe, no hay Sacramento, y así cualquier tema.

Por último, los invitamos a seguir como pareja, a la vivencia de lo fundamental Cristiano, acompañados por alguna de las parejas componentes del equipo, con temas propios de su nueva situación como familia.

Somos conscientes de que estamos trabajando en la predicación de la Palabra, con la célula básica y principal de la sociedad, de donde saldrá la Iglesia del mañana; de donde tienen que salir los sacerdotes y cristianos del mañana.

Esta es nuestra labor, nuestra ilusión y nuestro entusiasmo, de la que queremos hacer participes a todas las personas de buena voluntad.

Que nuestro Señor Jesucristo, nos bendiga a todos.

R esponsable seglar.

¿Estáis ya preparados para comenzar una nueva etapa de vuestra vida en el matrimonio?

Sobre vuestro futuro venís pensando y reflexionando. Algunas veces habéis dudado.
¿Os sentís ya seguros?.

    Antes de que deis el paso definitivo, quisiéramos invitaros a una pequeña reflexión.

   No se trata de deshacer vuestros ideales y proyectos; sólo de que os sentéis tranquilamente los
dos y hagáis una seria reflexión.

   Cuando alguien va a construir una casa, examina bien antes sus planos y luego tienta sus bolsillos para ver si le llega para cubrir el presupuesto, no sea que la casa se le quede en esqueleto de cemento.

   Todos vuestros planos para construir el hogar ¿estan ya a punto?. ¿Sí?. Muy bien.

   Nosotros sólo queremos invitaros a que los examinéis una vez más.



Nuestra Unión "en el Señor"

Diócesis de Málaga

Arciprestazgo Los Ángeles

Página NO OFICIAL sobre la preparación al Sacramento del Matrimonio.


2004

IMPORTANCIA DE LA PREPARACIÓN

AL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO



¿QUE ES EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO?

Punto de partida de un itinerario de preparación al matrimonio ha de ser la convicción de que el pacto conyugal ha sido asumido y elevado por el Señor Jesucristo, con la fuerza del Espíritu Santo, a sacramento de la Nueva Alianza. Asocia a los cónyuges al amor de Cristo Esposo a la Iglesia, su Esposa ( Efesios 5, 25-32), haciéndolos imagen y participación de este amor, los convierte en alabanza del Señor y santifica la unión conyugal y la vida de los cristianos que lo celebran, dando origen a la familia cristiana, iglesia domestica y "primera y vital célula de la sociedad" (Apostolícam Actuositatem, 11) y "santuario de la vida". Por tanto, el sacramento se celebra y vive en el corazón de la Nueva Alianza, es decir, en el misterio pascual. Es Cristo, Esposo en medio de los suyos la verdadera fuente de todas las energías. Los matrimonios y las familias cristianas por tanto no están aislados ni abandonados.

    En cuanto comunidad de vida y amor, sea como institución divina natural o como sacramento, el matrimonio no obstante las dificultades presentes, sigue conservando en sí una fuente de energías formidables, y con el testimonio de los esposos puede ser Buena Nueva y contribuir eficazmente a la nueva evangelización y asegurar el futuro de la sociedad. Pero es preciso descubrir estas energías, apreciarlas y valorarlas por parte de los mismos esposos y de la comunidad eclesial en la fase precedente a la celebración del matrimonio; y en esto consiste su preparación.

    Lo que aquí se llama preparación abarca un proceso amplio y exigente de educación a la vida conyugal que ha de ser considerada en el conjunto de sus valores. Por ello, si se tiene en cuenta el momento psicológico y cultural actual, la preparación al matrimonio es una necesidad apremiante.

Y, en fin, la preocupación de la Iglesia por este tema se ha hecho mas insistente por las actuales circunstancias en las que, por una parte, se constata una cierta recuperación de los valores y aspectos mas importantes del matrimonio y la familia, y se reconoce que están floreciendo testimonios gozosos de innumerables cónyuges y familias cristianas. Por otro lado, aumenta el número de los que ignoran o rechazan las riquezas del matrimonio con un tipo de desconfianza que llega a dudar o rechazar sus bienes y valores. Alarmados, observamos que hoy se difunde una cultura; o mentalidad de desconfianza respecto de la familia como valor necesario para los esposos, los hijos y la sociedad. Hay comportamientos y disposiciones contemplados en las legislaciones, que no ayudan a la familia fundada sobre el matrimonio y hasta le niegan sus derechos. En efecto, se va extendiendo una atmósfera de secularización en distintas partes del mundo que afecta especialmente a los jóvenes y los somete a un ambiente de secularismo en el que terminan por perder el sentido de Dios y, en consecuencia, se pierde asimismo el significado profundo del amor de los esposos y de la familia.

En los países donde el proceso de descristianización esta mas extendido, se evidencia una preocupante crisis de valores morales y, en particular, la pérdida de identidad del matrimonio y de la familia cristiana y por tanto del mismo significado del noviazgo. A estas pérdidas se añade la crisis de valores en el seno de la familia, a la que contribuye un clima de permisividad difundida, incluso legal. Esto lo incentivan no poco los medios de comunicación social que exhiben modelos contrarios como si fueran verdaderos valores. Se teje así un entramado aparentemente cultural que se ofrece a las nuevas generaciones como alternativo del concepto de vida conyugal y matrimonio, de su valor sacramental y de sus vinculaciones con la Iglesia.

Fenómenos que confirman estas realidades y refuerzan dicha cultura se unen a nuevos estilos de vida que quitan valor a las dimensiones humanas de los contrayentes con desastrosas consecuencias para la familia. Entre ellos se recuerdan aquí el permisivismo sexual la disminución del número de matrimonios o el atrasarse éstos continuamente, el aumento de los divorcios, la mentalidad contraceptiva la difusión del aborto voluntario, el vació espiritual y la insatisfacción profunda que contribuyen a la propagación de la droga, el alcoholismo la violencia y el suicidio entre los mismos jóvenes y adolescentes.

En otras partes del mundo, las situaciones de subdesarrollo hasta la extrema pobreza y la miseria, así como la presencia de elementos culturales adversos o extraños a la óptica cristiana, hacen difícil y precaria la estabilidad misma de la familia y la formación de una educación profunda al amor cristiano.

A agravar la situación contribuyen las leyes permisivas que con gran fuerza forjan una mentalidad que hiere a las familias en cuestiones como el divorcio, aborto y libertad sexual. Muchos medios de comunicación difunden, y colaboran en su arraigo un clima de permisividad formando un entramado que impide a los jóvenes el crecimiento normal en la fe cristiana, la vinculación con la Iglesia y el descubrimiento del valor sacramental del matrimonio y de las exigencias que derivan de su celebración. Es verdad que siempre ha sido necesaria la educación al matrimonio pero antes la cultura cristiana consentía una orientación y asimilación mas fáciles. Hoy esto es con frecuencia mas laborioso y urgente.

Por todas estas razones, en la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio, que recoge los frutos del Sínodo sobre la Familia de 1980, Juan Pablo II indica que " es mas necesaria que nunca la preparación de los jóvenes al matrimonio y a la vida familiar; y urge a promover programas mejores y mas intensos de preparación al matrimonio, para eliminar lo mas posible las dificultades en que se debaten tantos matrimonios y, mas aún, para favorecer positivamente el nacimiento y maduración de matrimonios logrados;."

La Palabra de Dios, viva en la tradición de la Iglesia subraya que para los esposos cristianos el matrimonio supone la respuesta a la vocación de Dios y la aceptación de la misión de ser signo del amor de Dios para con todos los miembros de la familia humana, por ser participación en la alianza definitiva de Cristo con su Iglesia. Por esto los esposos llegan a ser cooperadores del Creador y Salvador en el don del amor y de la vida. De modo que la preparación al matrimonio cristiano puede calificarse de itinerario de fe que no termina con la celebración del matrimonio sino que continua en toda la vida familiar; así que nuestra perspectiva no se cierra en el matrimonio como acto, en el momento de la celebración sino como estado permanente. También por esto la preparación es ocasión privilegiada para que los novios vuelvan a describir y profundicen la fe recibida en el Bautismo y alimentada con la educación cristiana. De esta manera reconocen y acogen libremente la vocación a vivir el seguimiento de Cristo y el servicio al Reino de Dios en el estado matrimonial.

El feliz éxito de la profundización en la fe de los novios esta condicionado también por su formación anterior. Por otra parte, el modo en que se vive este periodo influirá ciertamente en la vida futura de los cónyuges y de la familia. De aquí la importancia decisiva de la ayuda que las familias respectivas y toda la comunidad eclesial presten a los novios.

Por consiguiente, tanto la riqueza del matrimonio y del sacramento del Matrimonio, como el decisivo relieve que asume el periodo del noviazgo (frecuentemente prolongado hoy varios años, con las dificultades de dinero que tal situación acarrea), son razones que reclaman solidez particular en esta formación.

De ello se sigue que la programación diocesana y la parroquial (con planes pastorales que privilegien la pastoral familiar enriquecedora del conjunto de la vida eclesial) supone que la tarea formativa encuentre un espacio adecuado para su desarrollo y que entre las diócesis y en los ámbitos de las Conferencias Episcopales, las mejores experiencias se puedan comprobar e intercambiar pastoralmente. Por eso resulta importante también conocer las formas de catequesis y educación ofrecidas a los adolescentes sobre los distintos tipos de vocaciones y el amor cristiano, los itinerarios elaborados para los novios, las modalidades con que se insertan en dicha formación las parejas de esposos mas maduros en la fe y las experiencias mejores encaminadas a crear un clima espiritual y cultural idóneo para los jóvenes que se preparan al matrimonio.

Según cuanto se recuerda también en la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio, en el proceso de formación hay que distinguir tres etapas o momentos principales de la preparación al matrimonio: remota, próxima e inmediata .La preparación al matrimonio ha de encuadrarse en la urgencia de evangelizar la cultura - impregnándola en sus raíces (Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandí, 19) - en todo lo referente a la institución del matrimonio.

    Dicha preparación, implícita o explícita, constituye un aspecto de la evangelización, hasta el punto de poder penetrar la fuerza de la afirmación del Papa : "La familia es el corazón de la Nueva Evangelización;" .Como fundamento de la familia, el matrimonio derrama sobre la sociedad, además de los valores religiosos, abundantes bienes y valores que aseguran la solidaridad, el respeto, la justicia y el perdón en las relaciones personales y colectivas.

Toda la diócesis debe estar comprometida en esta tarea y ofrecer el apoyo debido. El ideal sería crear una Comisión diocesana para la preparación al matrimonio, integrada por un grupo para la pastoral familiar de parejas de esposos con experiencia parroquial, por movimientos, por expertos. Sería misión de esta Comisión diocesana la formación, acompañamiento y coordinación, en colaboración con otros centros dedicados a este servicio a distintos niveles. A su vez la Comisión debería comprender una red de equipos de laicos elegidos que colaboren en la preparación en sentido amplio y no sólo en los cursos. Debería servirse de la ayuda de un coordinador, en nombre del Obispo. Todo ello ha de entrar en el ámbito organizativo de la diócesis, con sus estructuras correspondientes, como zonas a cuyo frente esta un Vicario Episcopal.

(tomado de w.w.w. Pontificio Consejo para la familia)

¿ Por qué casarse por la Iglesia?

El motivo principal de esta charla es:

Desmontar las distintas "falsas" motivaciones que les llevan a contraer matrimonio "por la Iglesia ".

Falsas motivaciones:

         - Tradición,          -Costumbre,         -Presión familiar,       -Presión por parte de unos de los novios,                    -Porque es "mas bonito",                      -Porque es "mas seguro", etc., etc.

(A través del dialogo, se debe de desmontar estas "falsas motivaciones" de una manera afable, y agradable, no buscando el enfrentamiento, sino el encuentro y la amistad con los participantes, quitando los recelos propios que llevan principalmente por el hecho de la obligatoriedad de los cursillos Prematrimoniales.)

  Conducir de tal manera la charla, que los lleve a ver que la única razón valida para casarse "por la Iglesia" debe de ser LA FE.

  Y desde esa única razón valida , partir para que vean la NECESIDAD de los Cursillos, pues en definitiva ellos han solicitado a la Comunidad un SACRAMENTO , sin saber lo que piden.

            (Por lo que todo el Cursillo será profundizar en la fe, de cada uno de los novios, tratando de despertar el ellos, lo que nosotros llamamos "hambre" de Dios.)

Por tanto partiendo de esta realidad, (y de que muchos de ellos no han tenido ningún contacto con la Iglesia desde que hicieron la Primera Comunión) todas nuestras "Charlas" serán de "enamorarlos" de:

-Jesús de Nazaret.

-Dios, nuestro Padre.

-La Iglesia de Jesús.

-Los Sacramentos.

-Del Sacramento del Matrimonio.

-Ser Cristiano hoy.

- El "Día del Señor.

Con gran alegría, entusiasmo y esperanza,(sobretodo, mucha esperanza) . Queremos empezar el comienzo del nuevo curso 2004-2005, donde por la Gracia de Dios, se nos llama a ser testigos de su Evangelio en el campo de las catequesis Pre-Matrimoniales.

    Nos lleva a todos a este cometido:

            * El amor al Señor.          * Seguir el mandato de la Comunidad que nos envía.

            * El cumplimiento de nuestro deber como cristianos, pues todos somos llamados a extender el Mensaje de Jesús.

    Y lo hacemos en el bonito campo de las parejas que:

• Quieren construir un hogar desde el Sacramento del Matrimonio.

• Con personas que quieren construir una familia donde se respire siempre el Amor.

• Somos conscientes que de estos hombres y mujeres, nacerán los nuevos cristianos y por tanto la nueva sociedad civil y la nueva Comunidad Eclesial.

    Queremos poner nuestro "granito" de arena para tan alta empresa, pero somos también conscientes de que sin el Señor no haremos nada, en Él ponemos nuestros proyectos, nuestras ilusiones y le pedimos fuerzas y generosidad de nuestros actos a fin de poder dar todo lo que Él quiera para que el Reino se extienda en nuestros ambientes.

 Y ¿dónde mejor que en las familias?

Fechas Cursillos Curso 200 4- 200 5 .

LUNES

MARTES

MIERC. JUEVES SÁBADO DOMINGO
SEPTIEMBRE INTENSIVO  SEPTIEMBRE
4 5
11 12
OCTUBRE 11 12 13 14 INTENSIVO OCTUBRE
18 19 20 21 30 31
NOVIEMBRE INTENSIVO NOVIEMBRE
20 21
DICIEMBRE 13 14 15 16 INTENSIVO DICIEMBRE
20 21 22 23 18 19
ENERO INTENSIVO ENERO
15 16
FEBRERO 14 15 16 17 INTENSIVO FEBRERO
21 22 23 24 12 13
MARZO INTENSIVO S  MARZO
5 6
19 20
MAYO 11 12 13 14
18 19 20 21
MAYO 9 10 11 12
16 17 18 19
JUNIO 6 7 8 9 INTENSIVO JUNIO
13 14 15 16 4 5
25 26
INTENSIVO JULIO
9 10

¡ RECORDAMOS !

1.- Los Cursillos Ordinarios comienzan a las 9 de la noche. Parroquia de Santa Ana y San Joaquín.

2.- Todos los Cursillos comienzan los días que están escritos en blanco y fondo gris.

3.- Los Cursillos Intensivos son los Sábado s (a partir de las 4 de la tarde) y los Domingo s completos. Parroquia Ntra. Sra. de los Ángeles.

4.- Los Cursillos Intensivos del mes de Julio empiezan a partir de las 5 de la tarde del Sábado.

DIÓCESIS DE MÁLAGA

ARCIPRESTAZGO DE LOS ÁNGELES

Arcipreste: D. José León Carrasco

Parroquia Ntra. Sra. de los Ángeles Parroquia Ntra. Sra. del Pilar
C/ Miraclaveles, 2 C/ Moreno Nieto, 17
29011 Málaga 29011 Málaga
Teléfono: 952274443 Teléfono: 952275992
Párroco: D. Diego Gil Biedma Párroco: D. José León Carrasco
Parroquia de la Purísima Parroquia San Francisco Javier
Plaza Hermanos M. Supervelles, 1 C/ Palo Mayor, 3
29010 Málaga 29010 Málaga
Teléfono: 952305378 Teléfono: 952390904
Párroco: D. Atanasio Martínez Botiá Párroco: D. Sebastián Díaz Sánchez
Parroquia San Pablo Parroquia Ntra. Sra. de Fátima
C/ Trinidad, 35 C/ Francisco Monje, 1
29009 Málaga 29009 Málaga
Teléfono: 952308986 Teléfono: 952305749
Párroco: D. José García Rosado Párroco: D. Salvador Silva Infantes
Parroquia Santa Ana y San Joaquín Parroquia Santo Domingo
C/ M. Salvador Barberá, s/n P. Santo Domingo, s/n
29010 Málaga 29007 Málaga
Teléfono: 952391646 Teléfono: 952307043
Párroco: D. José María Ortega Muñoz Párroco: D. Francisco Sánchez-Hermosilla Peña
Parroquia Santa María de la Amargura Parroquia Santo Tomás de Aquino
C/ Honduras, 2 C/ Salvador Dalí, 3
29009 Málaga 29009 Málaga
Teléfono: 952307698 Teléfono: 952391808
Párroco: D. Felipe Reina Hurtado Párroco: D. Jesús Muñoz Cuenca
Parroquia de la Santísima Trinidad
C/ Calzada de la Trinidad, s/n
29009 Málaga
Teléfono: 952306149
Párroco: D. Juan González Arrabal

RITUAL DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

El sacramento del Matrimonio, se puede recibir tanto dentro del Sacramento de la Eucaristía, como fuera de ella.

A continuación señalamos los textos y rúbricas que se pueden utilizar:

Rito de entrada.

 

El sacerdote en nombre de la comunidad saluda a los novios y asistentes más o menos, con estas palabras:

SALUDO:

"Hermanos: Nos hemos reunido aquí para celebrar la unión sagrada de N . y N . Bienvenidos seáis todos, familiares y amigos. Nuestra reunión no es sólo un acto de sociedad, es reunión de la iglesia de Cristo, presente aquí; por eso nuestra alegría es alegría de la iglesia.

Vamos a escuchar la palabra de Dios, que de un modo eficaz y misterioso se realizará en el Sacramento del matrimonio y de la Eucaristía.

Participemos en esta celebración, unidos en la plegaria por los nuevos esposos."

ORACIÓN COLECTA:

"Escucha nuestras súplicas, Señor, derrama tu gracia sobre estos hijos tuyos, que se unen en tu presencia, y hazlos fuertes en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo."

R.: "Amén" .

Liturgia de la Palabra

(Pueden escogerse algunas de las lecturas siguientes:

Primeras lecturas:

Génesis 1, 26-28

Génesis 2, 18-24

Tobías 8, 5-8

Jeremías 31, 31-34

Cantar 2, 8-10.14.16.8,6-7

Eclesiástico 26, 1-4.16-21

Salmos responsoriales:

Salmo 33, 2-9

Salmo 102, 1-2.8.13.17

Salmo 111, 1-9

Salmo 127, 1-2.3-5

Salmo 144, 8-10.15-18

Segundas lecturas:

Romanos 8, 31-35.37-39

Romanos 12, 1-2.9-18

1 Corintios 6, 13.15.17-20

1 Corintios 13, 1-13

Colosenses 3, 12-17

Efesios 5, 2.21-33

1 Pedro 3, 1-9

1 Juan 3, 18-24

1 Juan 4, 7-12

Apocalipsis 19, 5-9

Evangelios:

Mateo 5, 1-12

Mateo 5, 13-16

Mateo 7, 21-24-29

Marcos, 10, 6-9

Juan 2, 1-11

Juan 15, 9-12

Juan 15, 12-16

Juan 15, 20-26

Liturgia del Sacramento

MONICIÓN:

(El celebrante se dirige a los esposos):

"Habéis venido aquí, hermanos, para que Dios garantice con su sello vuestro amor, ante el pueblo de Dios aquí congregado y presidido por su ministro.

Un día fuisteis consagrados en el Bautismo; hoy, con un nuevo Sacramento, Cristo va a bendecir vuestro amor, y os enriquecerá y dará fuerza, para que os guardéis siempre mutua fidelidad y podáis cumplir con vuestra misión de casados.

Por tanto, ante esta asamblea, os pregunto sobre vuestra intención:

ESCRUTINIO:

(El celebrante pregunta a los esposos):

" N. y N., ¿venís a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?."

Esposos:

"Sí, venimos libremente."

Celebrante:

"¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente durante toda la vida.?"

Esposos:

"Sí, estamos decididos."

Celebrante:

"¿Estáis dispuestos a recibir de Dios, responsable y amorosamente, los hijos y a educarlos según la ley de Cristo y de su iglesia?."

Esposos:

"Sí, estamos dispuestos."

CONSENTIMIENTO:

El celebrante invita a los esposos a expresar su consentimiento diciéndoles:

"Así, pues, ya que queréis contraer santo matrimonio, unid vuestras manos, y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su iglesia."

(Puede escogerse una de las tres fórmulas de consentimiento siguientes:)

Primera Fórmula: Los esposos unen su mano derecha y dicen:

Esposo:

"Yo, (nombre), te quiero a ti, (nombre novia), como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida."

Esposa:

"Yo, (nombre), te quiero a ti, (nombre novio), como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida."


Segunda Fórmula:
Los esposos unen su mano derecha y dicen:

Esposo:

"(nombre esposa), ¿quieres ser mi mujer?."

Esposa:

"Sí, quiero."

Esposa:

"(nombre esposo), ¿quieres ser mi marido?.

Esposo:

"Sí, quiero"

"(nombre esposa), yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida."

Esposa:

"(nombre esposo), yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida."

Tercera Fórmula:Los esposos unen su mano derecha y responden a las preguntas del celebrante:

Celebrante:

"(nombre novio), ¿quieres recibir a (nombre novia), como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?.

Esposo:

"Sí, quiero."

Celebrante:

"(nombre novia), ¿quieres recibir a (nombre novio), como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?.

Esposa:

"Sí, quiero."

El celebrante prosigue, diciendo:

"El Señor, que hizo en vosotros el amor, confirme este consentimiento mutuo, que habéis manifestado ante la iglesia. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre."

BENDICIÓN Y ENTREGA DE LOS ANILLOS

El celebrante dice:

"El Señor bendiga + estos anillos que vais a entregaros uno al otro en señal de amor y de fidelidad."

R. "Amén."

El esposo pone el anillo a la esposa diciendo:

" ( Nombre esposa ) , recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti."

La esposa pone el anillo al esposo, diciendo:

" ( Nombre esposo) , recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti."

BENDICIÓN Y ENTREGA DE LAS ARRAS

El celebrante dice:

"Bendice +, Señor, estas arras, que pone uno en manos del otro, y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes."

R. "Amén."

El esposo toma las arras y las entrega a la esposa diciendo:

" ( Nombre esposa ) , recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir."

La esposa toma las arras y las entrega al esposo, diciendo:

" ( Nombre esposo) , recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir."

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante:

"Oremos, hermanos, por las necesidades de la iglesia y de todo el mundo, y encomendemos especialmente a nuestros hermanos (nombre novio y novia) que acaban de celebrar con gozo su matrimonio."

Lector:

"Por la iglesia, para que Dios le conceda ser siempre la esposa fiel de Jesucristo, roguemos al Señor:"

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Lector:

"Por la paz de todo el mundo, para que cesen las ambiciones, desaparezcan las injusticias y enemistades y brote por todas partes el amor y la paz, roguemos al Señor."

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Lector:

"Por los nuevos esposos (nombre del novio y de la novia) , para que el Espíritu Santo los llene de su gracia y haga de su unión un signo vivo del amor de Jesucristo a su iglesia, roguemos al Señor."

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Lector:

"Por nuestro hermano (nombre novio) , para que sea siempre fiel al Señor como Abrahán y admirable por su piedad y honradez como Tobías, roguemos al Señor."

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Lector:

"Por nuestra hermana (nombre novia) , para que sea siempre irreprensible en su conducta, brille en ella la dulzura y la pureza, la humildad y la prudencia, roguemos al Señor."

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Lector:

"Por las familias que sufren a causa de la enfermedades, por las que no tienen el pan necesario o viven lejos de sus hogares, para que el Señor sea su auxilio y su ayuda, roguemos al Señor."

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Lector:

"Por los miembros de nuestras familias que han muerto en la esperanza de la resurrección para que Cristo los acoja en su reino y los revista de gloria y de inmortalidad, roguemos al Señor."

Todos:

"Te rogamos óyenos."

Celebrante:

"Escucha, Padre de bondad, nuestra oración y concede a tus siervos, que confían en ti, conseguir los dones de tu gracia, conservar el amor en la unidad y llegar con su descendencia, después de esta vida, al reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor."

R. "Amén."


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

"Recibe en tu bondad, Señor, los dones que te presentamos con alegría, y guarda con amor de padre a quienes has unido en alianza sacramental. Por Jesucristo nuestro Señor."

PREFACIO

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre Santo,

Dios todopoderoso y eterno.

Porque al hombre, creado por tu bondad,

lo dignificaste tanto, que has dejado la imagen

de tu propio amor

en la unión del varón y de la mujer.

Y, al que creaste por amor y al amor llamas,

le concedes participar en tu amor eterno.

Y, así, el sacramento de estos desposorios,

signo de tu caridad, consagra el amor humano,

por Jesucristo nuestro Señor.

Por eso,

con los ángeles y los santos,

cantamos sin cesar

el himno de tu gloria.

 


BENDICIÓN DE LOS ESPOSOS


El celebrante invita a todos a orar:

"Hermanos, roguemos al Señor que derrame su bendición sobre esta hija suya, en la que el Sacramento del matrimonio alcanza particular significación; porque ella es la tierra fecunda, la imagen de la iglesia unida a Cristo, pidamos que estos dos hermanos nuestros, unidos en santa alianza, perseveren en el amor."

Después el celebrante, con las manos extendidas, pronuncia la plegaria de bendición de los esposos:

"Oh Dios, que con tu poder creaste todo de la nada, y, desde el comienzo de la creación, hiciste al hombre a tu imagen y le diste la ayuda inseparable de la mujer, de modo que ya no fueses dos, sino una sola carne, enseñándonos que nunca será lícito separar lo que quisiste que fuera una sola cosa.

Oh Dios, que al consagrar la unión conyugal le diste un significado tan grande, que en ella prefiguraste la unión de Cristo con la iglesia.

Oh Dios, que unes la mujer al varón y otorgas a esta unión, establecida desde el principio, aquella bendición que nunca fue abolida ni por la pena del pecado original ni por el castigo del diluvio.

Mira con bondad a tu hija N., que, unida en matrimonio, pide tu protección. Abunde en ella el amor y la paz, y siga siempre los ejemplos de las santas mujeres, cuyas alabanzas canta la Escritura. Confíe en ella el corazón de N., su esposo, y, teniéndola por digna compañera y coheredera de la gracia de la vida, la respete y ame siempre como Cristo ama a su iglesia.

También, Señor, te suplicamos por estos hijos tuyos: que permanezcan en la fe y amen tus preceptos; que, unidos en matrimonio, sean ejemplo por la integridad de sus costumbres; y, fortalecidos con el poder del evangelio, manifiesten a todos el testimonio de Cristo; y, después de una feliz ancianidad, lleguen a la vida de los bienaventurados en el reino celestial. Por Jesucristo nuestro Señor."

R. "Amén."

 

RECITACIÓN DE LA ORACIÓN DOMINICAL


El celebrante introduce la oración del Padre nuestro con estas palabras u otras semejantes:

"Oremos juntos como el mismo Jesucristo nos enseñó."

Todos recitan el Padre Nuestro.

COMUNIÓN:

Los esposos pueden comulgar bajo las dos especies.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

El celebrante dice:

"Después de participar en tu mesa, Señor, te pedimos por (nombre novios) , que hoy se han unido en santo matrimonio, para que te sean siempre fieles y sean testigos de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor."





RITO DE CONCLUSIÓN

El celebrante bendice a los esposos y a todos los presentes:

"Nuestro Señor Jesucristo, que santificó con su presencia las bodas de Caná, os conceda a vosotros, y a vuestro familiares y amigos, su bendición."

Todos: "Amén".

Celebrante:

"Nuestro Señor Jesucristo que amó a su iglesia hasta el extremo, os conceda amaros el uno al otro de la misma manera."

Todos: "Amén".

Celebrante:

"Nuestro Señor Jesucristo os conceda ser testigos fieles de su resurrección en el mundo y esperar con alegría su venida gloriosa."

Todos: "Amén".

Celebrante:

"Y a todos vosotros que estáis presentes, os bendiga Dios todopoderoso, Padre + Hijo y Espíritu Santo."

Todos: "Amén".

 



EQUIPO DE RESPONSABLES.

SACERDOTES:

            Don Diego Gil Biedma.        Teléfono: 952274443
          Don Felipe Reina Hurtado   Teléfono: 952307698

            Don Francisco Sánchez-Hermosilla Peña    Teléfono: 952307043


SEGLARES

            Manuel Montes Cleries

            Juan Sánchez Ruiz

            José Pino Ruiz

            Francisco José Albarracín Cerezo

            Miriam González Cueto

            Manuel González Santiago

            Francisco Javier Mateo García

            Mari Carmen Villalba Aleñá

            Andrés Mérida Ruiz

            Juan Manuel Sánchez Berbel

            Rafael de Linares Oliver

            Paquita Martín Benítez

 

 

INFORME CURSO 200 3 /0 4

SE HAN DADO UN TOTAL DE 15 CATEQUESIS

PRE-MATRIMONIALES CON UNA ASISTENCIA

DE 554 PAREJAS DE NOVIOS, QUE HAN

ENVIADO LAS SIGUIENTES PARROQUIAS:

 

Ntra. Sra. de los Ángeles

130

Santa Ana y San Joaquín

69

Santo Domingo de Guzmán 64
Basílica de la Esperanza 59
La Purísima Concepción 50
María Santísima de la Amargura 50
Ntra. Sra. del Pilar 2 3
Santo Tomás de Aquino 15
Ntra. Sra. de Fátima 15
La Santísima Trinidad 15
San Francisco Javier 6
San Pablo Apóstol 2
Obispado 14
La Divina Pastora 11
La Asunción de Ntra. Sra. 5
Parroquia de La Esperanza 3
Virgen del Camino 3
Ntra. Sra. del Carmen 2
San Miguel del Miramar 2
Parroquia varias con un sólo envío 16
TOTAL 554

Hemos de hacer notar que este Curso hemos "batido" de nuevo todos los records, del número de parejas que han participado en ellas.


Oraciones para el Noviazgo

1) Oración de los Novios

  Señor Jesús, próximamente vamos a contraer matrimonio, queremos celebrarlo según las normas de tu Iglesia, de la que formamos parte.  

       Sabemos que no es tarea fácil la que vamos a emprender, pero también sabemos que tú nos vas a ayudar.

     Que asimilemos desde el primer momento, lo que significa aquello de San Pablo: "Casarse en el Señor".     

    Señor Jesús, nuestra unión en el Sacramento del Matrimonio, va a convertir nuestra familia en una pequeña Iglesia, donde vamos a poder desarrollar la semilla de nuestra fe.  

    Gracias Señor por la gran oportunidad que nos das, de darle sentido a nuestras vidas.

                                 Así sea.

2) Oración de los Novios

En nuestro corazón, Señor, se ha encendido el amor por una criatura que tú conoces y amas. Tú mismo nos la haz hecho encontrar y nos la has presentado.

        Te damos gracias por este don que nos llena de alegría profunda, nos hace semejante a Ti, que eres amor, y nos hace comprender el valor de la vida que nos has dado.

    Haz que no malgastemos esta riqueza que tú has puesto en nuestro corazón: enséñanos que el amor es don y que no puede mezclarse con ningún egoísmo; que el amor es puro y que no puede quedar en ninguna bajeza; que el amor es fecundo y desde hoy debe producir un nuevo modo de vivir en los dos.

Te pedimos, Señor, por quien nos espera; por quien camina nuestro lado; haznos dignos el uno del otro; que seamos ayuda y modelo.

Ayúdanos en nuestra preparación al matrimonio, a su grandeza, a su responsabilidad, a fin de que desde ahora nuestras almas dominen nuestros pensamientos y los conduzcan en el amor.

Oración de los novios a la Virgen Madre Nuestra :

En tu nombre hemos unido nuestros corazones. Queremos que presidas nuestro amor; que defiendas, conserves y aumentes nuestra ilusión. 

Quita de nuestro camino cualquier obstáculo que haga nacer la sombra o las dudas entre los dos.

            Apártanos del egoísmo que paraliza el verdadero amor .

            Líbranos de la ligereza que pone en peligro la Gracia de nuestras almas.

Haz que, abriendo nuestras almas, merezcamos la maravilla de encontrar a Dios el uno en el otro.

Haz que nuestro trabajo sea ayuda y estímulo para lograrlos plenamente. Conserva la salud de nuestros cuerpos. Ayúdanos a resolver las necesidades materiales.

        Y haz que el sueño de un hogar nuevo y de unos hijos nacidos de nuestro amor y del cuerpo, sean realidad y camino que nos lleve rectamente a tu Corazón. Amén.

 

ORIGINALIDAD DEL MATRIMONIO CRISTIANO

En muy poco tiempo se ha producido entre nosotros un profundo cambio en la concepción que las personas tienen sobre el amor, la sexualidad, el matrimonio, la fidelidad conyugal o la familia.

Al mismo tiempo, se ha introducido y revalorizado el matrimonio civil como alternativa al matrimonio eclesiástico. Jóvenes que no aceptan la visión cristiana del matrimonio y sus consecuencias se casan por lo civil. Así mismo, otras parejas se siguen casando por la Iglesia pero no por convicción profunda de fe, sino por razones ambiguas de orden sociológico o familiar.

De ahí la importancia que adquiere en estos momentos el responder con cierta lucidez a esta pregunta:

¿Dónde está la originalidad del matrimonio cristiano?.

¿Qué es "casarse por la Iglesia?.

Es bueno que las jóvenes parejas adopten su propia postura al orientar su futuro matrimonial, pero para ello es necesario conocer en qui consiste la originalidad del matrimonio cristiano.

Más información en la pagina:http://www.terra.es/personal2/rlorlo/
Consultas en el correo electrónico: RLORLO@teleline.es


 

 

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